Una veintena de personas se reunió ayer en la plaza Independencia de Tucumán para sumarse a las protestas que comenzaron en España. La escasa participación se debió a que el acto previsto, con bandas de música y varias actividades, se postergó una semana por las inclemencias del tiempo. "Si no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir", se leía en un cartel de la movida local. "No sólo presentamos críticas, sino que también proponemos alternativas a un mundo que no cubre las necesidades de todos", dijo Jenifer Jansen, una de las organizadoras del evento. Varios españoles se sumaron a la convocatoria tucumana, como Tamara Castro Pousa, quien estuvo en las plazas de su país el año pasado. "No fue un despertar, sino la manifestación de ideales que se venían trabajando desde hacía tiempo", remarcó. A su lado estaba ayer María Sancho, con quien no se conocía antes de Tucumán. "La juventud parecía adormecida, pero salió a la calle con un sentimiento de rabia", recordó. Daniel Bestue aclaró: "la idea es sumar a todas las generaciones y ser totalmente apartidista, pero la derecha criminalizó nuestro movimiento". "Tenemos la necesidad de hacernos ver, de que nos tengan en cuenta", dijo la también española María José Miranda.